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LA
SOCIEDAD LÍRICA
COMPLUTENSE ESTRENÓ
LA MISA SOLEMNE
EN HONOR A SANTA
CECILIA DE CHARLES GOUNOD EN SU
CONCIERTO DE NAVIDAD

Foto
del concierto en el Aula de Música de la UAH
El
pasado domingo 20 de diciembre, en el Aula de Música de la Universidad de Alcalá
de Henares, se celebró el concierto de Navidad ofrecido por la Sociedad Lírica.
Este año, la formación complutense, estrenó su más reciente trabajo,
interpretando la Misa Solemne en Honor de Santa Cecilia, de
Charles Gounod.
Como
es su costumbre, la incorporación a los ensayos tras el paréntesis veraniego,
trajo consigo nuevos y ambiciosos proyectos. Este grupo, inquieto y amante de la
buena música, que en los inicios de 2009 deleitó al público con su homenaje a
Händel en el 250 aniversario de su muerte, guardó para las postrimerías del año
el estreno de esta colosal obra.
Durante
tres meses, los responsables del buen funcionamiento musical del coro,
trabajaron con ahínco para obtener los mejores resultados. Gracias a los
maestros encargados de su preparación, Conchi Díaz y Luis Díaz, y a la
supervisión y dirección de su titular, el maestro Vicente Ariño Pellicer, se
llevó a cabo la interpretación de una de las obras más importantes de este
compositor francés.
El
espacio escénico elegido fue el antiguo convento de San Basilio Magno; hoy,
Aula de Música perteneciente al Centro de las Artes de la Universidad de Alcalá
de Henares. Con lleno absoluto, inmersos en este marco histórico y muy
aclamados por los calurosos aplausos de un público expectante, la Sociedad Lírica
Complutense ofreció su tradicional concierto navideño.
En
el desarrollo de la obra, cabe destacar la intervención de las voces solistas,
que interpretaron con brillantez los solos correspondientes al Kyrie, Gloria,
Credo, Sanctus, Benedictus y Agnus Dei. Nos referimos a la
soprano Conchi Díaz Leal, al tenor Francisco García Vázquez y al barítono
Guzmán López Campos. Pero además, también es preciso mencionar el excelente
acompañamiento musical al piano de Valentyna Naida, profesional procedente de
Ucrania, que debutaba de forma apoteósica con “la Lírica” en
un recital. Su precisión y sensibilidad hicieron del Ofertorio un paréntesis
cargado de emotividad.
La
dirección musical corrió a cargo del maestro Ariño, que desarrolló, a lo
largo de todo el concierto, un trabajo preciso y minucioso, infundiendo a los
intérpretes la máxima firmeza y transmitiéndoles con gran sensibilidad todos
los ricos matices que la obra posee.
Para
finalizar, coro y solistas se unieron en el Domine Salvam, oración en
tres partes (“la Iglesia, el Ejército, la Nación”) con la cual desplegaron
toda la fuerza de sus voces como cierre triunfal de este gran concierto.
©
Sociedad
Lírica Complutense 2009
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